Los residentes de la aldea de Chikumbi se unieron para rescatar a un joven elefante llamado Ndewa, que fue encontrado gravemente desnutrido y al borde de la inanición. Sus rápidas acciones y la cooperación con los equipos de rescate de vida silvestre le han dado a Ndewa una oportunidad ⱱіtаɩ de sobrevivir.

Ndewa fue descubierta en un estado debilitado por los habitantes de la aldea a lo largo del río Zambezi, una ruta migratoria сгᴜсіаɩ para los elefantes que se desplazan entre Zambia, Zimbabue y Mozambique.
Se cree que se separó de su manada durante uno de estos cruces del río, quedando ⱱᴜɩпeгаЬɩe y privada de la leche materna durante un tiempo prolongado.

Cuando los aldeanos descubrieron a Ndewa, contactaron con la trabajadora comunitaria Chrispie para pedir orientación.
Siguiendo su consejo, contuvieron a la cría de manera segura y le proporcionaron cuidados esenciales, cavando un pequeño pozo de agua para que pudiera beber y refrescarse.
Reconociendo la urgencia de la situación, un equipo de rescate equipado con un remolque de transporte de la Fundación Internacional para el Bienestar Animal (IFAW) fue rápidamente enviado para asistir.

Cuando el equipo de rescate llegó a Ndewa, la encontraron en un estado frágil, luchando por alimentarse y gravemente debilitada por la desnutrición extrema.
Actuando rápidamente, le administraron electrolitos vitales para rehidratarla y aumentar su energía, preparándola para el largo viaje hacia el centro de cría, donde finalmente podría recibir los cuidados intensivos que necesitaba.
Durante el viaje de ocho horas, Ndewa descansó de manera intermitente, mostrando momentos de confianza mientras yacía sobre una cama de heno suave, aceptando alimento y consuelo de sus cuidadores.

Este período de descanso fue сгᴜсіаɩ para Ndewa después del intenso estrés y tгаᴜmа que sufrió al ser separada de su manada.
A su llegada al centro de cría, Ndewa se mostró reacia a dejar la seguridad del remolque. Sin embargo, con la guía paciente del equipo de rescate y la presencia tranquilizadora de otros elefantes huérfanos, poco a poco se adentró en su nuevo recinto.
Durante su primera noche, Ndewa durmió con frecuencia, reflejando su agotamiento y ajuste gradual a su entorno. Aunque solo acepta líquidos de un cubo y sigue siendo cautelosa con sus cuidadores, su buen apetito por la vegetación natural y las frutas Masao es una señal esperanzadora de progreso.
Su nombre, “Ndewa”, que significa “amada” en el idioma Chinyanja, simboliza el profundo afecto y compromiso con su recuperación.
Para ayudarla a superar los desafíos físicos y emocionales que tiene por delante, Ndewa necesitará cuidados continuos, atención especializada y una dieta adaptada para apoyar su delicada condición. El apoyo de la comunidad es esencial para su rehabilitación exitosa y eventual regreso a la vida salvaje.
Las contribuciones son vitales para asegurar el cuidado y la recuperación continuos de Ndewa. Aquellos que deseen apoyar su camino hacia la salud y la libertad estáп invitados a donar, ayudando a garantizar un futuro más brillante para esta joven elefanta resistente.