Encerrados en una jaula estrecha, los dos osos pardos tenían poco con qué ocupar su tiempo, salvo caminar inquietos de un lado a otro o intentar trepar por los barrotes en un desesperado intento por conseguir la libertad. Aunque ocasionalmente eran alimentados, con frecuencia dependían de las sobras de las comidas de los turistas para sobrevivir.

Lis Key, Gerente de Relaciones Públicas y Comunicaciones de International Animal гeѕсᴜe (IAR), una de las organizaciones involucradas en el rescate, describió la prolongada privación de los osos como un tormento implacable. El constante aburrimiento y frustración que experimentaron debió haber sido realmente insoportable.
La situación empeoró cuando el agua del río subió, atrapando a Misha y Dasha sin posibilidad de escapar. En una inundación anterior, los osos estuvieron en peligro de ahogarse, como lo evidencian las fotos del rescate que muestran cómo cortaron sus jaulas para liberarlos.

Lamentablemente, la situación de Misha y Dasha no es única en Armenia. Se estima que alrededor de 80 osos estáп retenidos en condiciones similares en todo el país, explotados como simples “atracciones turísticas” en restaurantes, estaciones de autobuses y fábricas.

Después de observar de primera mano las condiciones extremas, Alan Knight, CEO de IAR, expresó su asombro por los estrechos espacios donde vivían los osos, la alimentación inadecuada y la total falta de dignidad que soportaban.

Privados de su libertad, estas magníficas criaturas exhiben comportamientos desesperados como caminar de un lado a otro, golpearse la cabeza y trepar, todo en un ferviente intento por escapar.

Sin embargo, hay una nueva esperanza para Misha y Dasha. Gracias a un esfuerzo conjunto de IAR, la Fundación para la Conservación de la Vida Silvestre y los Activos Culturales (FPWC) y el gobierno armenio, finalmente fueron liberados de sus jaulas de metal.


Después de que los dueños del restaurante decidieran entregar a los osos, el equipo de rescate utilizó una sierra eléctrica para cortar los barrotes, lo que, lamentablemente, causó estrés y miedo a los osos, que habían soportado años de negligencia.


Misha y Dasha fueron tranquilizados por su seguridad antes de ser trasladados a un santuario en las montañas. IAR y FPWC estáп comprometidos a brindarles el cuidado compasivo, el respeto y la libertad que merecen después de años de sufrimiento. En este santuario, los osos podráп vivir de manera natural, lejos de la observación humana.

Al descubrir el sufrimiento de los osos, IAR ha permanecido firme en su compromiso de aliviar su angustia. El actor y patrocinador de IAR, Neil Morrissey, ha expresado un apoyo inquebrantable por la misión de rescate, destacando la necesidad urgente de poner fin a la miseria y negligencia de los osos.
