Un perro callejero interrumpió una obra porque creyó que el actor sufría de verdad. Durante una función de teatro callejero en Turquía, el actor Numan Ertu Jrul Uzunsoy actuaba en una escena tensa donde su personaje yacía retorciéndose de dolor en el suelo.

Cuando un perro emergió del público, subió al escenario y, sin dudarlo, se acercó para consolarlo: apoyó la cabeza en su cuerpo y le puso una pata, como si intentara protegerlo. El momento detuvo por completo la función, provocando aplausos y conmoviendo profundamente al público, que comprendió que no estaba planeado.
El propio Uzunsoy declaró más tarde que fue uno de los momentos más conmovedores de su carrera, porque si bien el sufrimiento era una actuación, la preocupación del animal era completamente real, recordando que la empatía más pura a veces surge sin palabras, sin guion y de los lugares más inesperados.