En un campo remoto, se encontró a una galga de dos años fuertemente encadenada a un poste metálico. Cerca de ella, sus seis cachorros recién nacidos, demasiado pequeños para abrir los ojos, yacían sin comida ni agua.

A pesar de estar atada, se vio a la madre intentando amamantar a su camada.

Aún no está claro cuánto tiempo llevaban abandonados allí. Según los rescatistas citados por el Daily Mail, se cree que la madre y sus cachorros fueron dejados solos poco después del parto.
Al ser descubiertos, los siete perros fueron trasladados al centro nacional de la ISPCA en el condado de Longford, donde recibieron atención médica urgente.

Afortunadamente, a pesar de haber pasado frío y hambre, tanto la madre como sus cachorros se encontraban en buen estado de salud.