Porque cuando abandonan a una madre…
nunca es una sola vida la que está en peligro.
Es toda una familia.
Si quieres ver a Aura hoy — cómo luce ahora, lo tranquila que se ha vuelto después de todo lo que sobrevivió — he dejado su actualización en los comentarios.
El agente joven sintió que la foto pesaba más que cualquier expediente que hubiera tenido en las manos.
La lluvia seguía golpeando el techo del vehículo.
Bento no se movía.
Samuel tampoco.

El agente miró la dirección escrita al reverso. Era de un barrio al otro lado de la isla, una zona humilde, de casas apretadas, calles estrechas y ventanas donde la gente aprendía a mirar sin meterse.
—¿Quién es ella? —preguntó, bajando la voz.
Samuel cerró los ojos.
Durante un segundo pareció que no iba a responder.
Luego apretó el lomo mojado de Bento con una mano temblorosa.
—Mi hija.
El agente mayor soltó un suspiro impaciente.
—Ahora no podemos abrir una investigación por una foto vieja. El protocolo dice que lo llevemos al centro.
—No es vieja —murmuró Samuel.