Allí estaba Polly… tirada en el suelo como si no valiera nada, temblando bajo la lluvia, con el estómago vacío y la respiración entrecortada . Abandonada como basura, su cuerpo apenas resistía, pero su corazón aún se aferraba al último rayo de vida… esperando un milagro.

Y cuando la esperanza parecía desvanecerse, unos ojos humanos la vieron… y lo que ocurrió después transformó su destino para siempre. Hoy Polly ya no llora en el suelo: ahora late en un hogar lleno de amor .

¿Cómo alguien pudo dejarla así, indefensa y destruida?
¿Crees que los animales sienten el abandono igual que un niño perdido?

Comenta abajo: ¿Qué le dirías a Polly si pudieras hablarle en aquel momento bajo la lluvia?